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divendres, 6 de juny del 2014

La verdad sobre las vitaminas

La verdad sobre las vitaminas

¿Por qué necesitamos tantas vitaminas? Donde están realmente? Es el zumo de naranja una buena fuente de vitamina C? ¿Qué debemos comer para conseguir todas las vitaminas? ¿Quién ha de vigilar mas con las vitaminas que ingiere? Hay que tomar complementos de vitaminas? Cuándo y por qué?


¿Por qué necesitamos vitaminas?
Las vitaminas son clave para las reacciones químicas que tienen lugar en las células; es decir, para que todo el cuerpo funcione correctamente, para convertir ciertos nutrientes en energía y para enfrentarnos a las enfermedades. Necesitamos incorporar las vitaminas a través de ciertos alimentos para tener salud, encontrarnos mejor y vernos mejor.

¿Donde encontramos las vitaminas?


¿Cómo puedo saber si me faltan vitaminas?
Los análisis de sangre rutinarios no miran la falta de vitaminas, ni siquiera las pruebas de pelo que analizan si hay deficiencia de minerales o exposición a metales. Habría, pues, que pedir una prueba especial que sale cara y sólo hacen en casos muy especiales. La mejor manera de prevenir es siguiendo una dieta muy equilibrada:

Los zumos de naranja envasados ​​casi no tienen vitamina C; los que hacemos en casa tienen muy poca, ya que es la vitamina que más bien se pierde. Preferimos siempre una naranja entera antes que un jugo. En general hay que cocer poco las verduras para que conserven más vitaminas; al dente y crudas son una buena opción.

¿Cuántas raciones debemos tomar para lograr sobradamente todas las vitaminas?
2 raciones de verdura al día, muy variada + 2-3 raciones de fruta al día (un cítrico mínimo al día) + 3 o 4 veces a la semana legumbres + 2 veces a la semana pescado azul + 2-3 veces a la semana huevos + Ración (el tamaño depende de la edad y la actividad física) de cereal integral en cada comida + Puñado pequeño de frutos secos a diario o 4-5 veces a la semana + Una cucharada de semillas cada día.

¿Quién ha de vigilar con las vitaminas que toma?
  • Los vegetarianos. La única manera de absorber vitamina B12 de manera activa es a partir de los alimentos de fuente animal; por tanto, es necesario controlar si falta cada año o año y medio y complementar si hace falta.
  • Los fumadores: necesitan un aporte extra de vitamina C.
  • Los diabéticos, los deportistas, las personas con estrés constante y los pacientes de cáncer: necesitan más antioxidantes (vitamina C y E).
  • Los niños: para que tengan una buena formación estructural y cerebral, necesitan tomar frutas y verduras.
  • Las mujeres embarazadas y en período de lactancia: para evitar defectos en el tubo neural es necesario que las futuras madres se suplementen con vitamina B9 (400 mcg diarios de ácido fólico o 600 de folato).
  • Las mujeres que toman píldoras anticonceptivas pueden tener un déficit de vitaminas C y B.
  • Las personas que toman alcohol (aunque sea vino) diariamente, van cargando el hígado constantemente y podrían tener falta de vitaminas C y B.
  • Las personas que no toman nunca el sol: la luz solar es clave para sintetizar la vitamina D; con un rato cada día es suficiente.
  • Las personas con enfermedades intestinales inflamatorias como el Crohn o la colitis ulcerosa pueden tener dificultades para absorber las vitaminas; por lo tanto tienen que comer muy equilibrado y que controlar si tienen unas buenas referencias de vitaminas.
  • Las personas con anemia: es importante ingerir suficiente vitamina C para hacer que el hierro sea más absorbible. La megaloblástica está más vinculada con el déficit de vitamina B12 y B9 (ácido fólico).
  • Las personas con estado anímico muy bajo o depresión: pueden necesitar fuerza vitaminas del grupo B.

Hay que tomar complementos de vitaminas? Para qué sirven?
En principio, nadie que coma de manera equilibrada necesita tomar complementos de vitaminas y minerales, si no es que hay síntomas de carencia de alguna vitamina, que se haya detectado con una analítica, o en los casos del apartado anterior.
Por eso, pues, hay que hacer una dieta equilibrada (una sola manzana ya es una inyección de vitaminas) y evitar tomar alimentos que "roban" nutrientes, como es el caso del azúcar o de los alimentos que los contienen. 

Un pequeño déficit es difícil de detectar, por eso algunos expertos, ante ciertos síntomas, recomiendan tomar un extra de vitaminas y minerales (multivitamínicos) en épocas de estrés, exámenes, malas digestiones o inestabilidad emocional, ya que e
l cuerpo no las aprovecha tan bien o necesita más. 

De todos modos, son más recomendables los complementos de un herbolario con vitaminas que no sean de procedencia química, ya que no provocan problemas en el estómago y se absorben mucho mejor.

Actualmente existen muchos produtos a la venta con las diferentes vitaminas, algunos ejemplos son:

El complejo de las vitaminas B y las vitamina B12, C y E, entre otras, de la marca Solaray.




Vitamina C (Ergy C ), vitamina D y Bileina ( complemento a base de 11 vitaminas, zinc y cromo) de Nutergia.


Vitamina D, vitamina K, ácido fólico y Niacina de Soria Natural.


También podemos encontrar multivitaminicos como por ejemplo:

Spectro multivitamin de Solaray 


Source of life de Nature's plus

dimecres, 2 d’octubre del 2013

Anemia, falta de hierro

La principal causa de anemia es la falta de hierro en el cuerpo. Para combatirla, actualmente hay muchos preparados alimenticios, pero una de las mejores alternativas para volver a recargar el cuerpo es recurrir a la medicina natural.



El cuerpo necesita hierro para producir hemoglobina, que es una proteína rica en hierro que da a la sangre su color rojo, además transporta oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo.



El hierro es necesario para tener buena salud, cuando sus niveles no son los correctos aparece la anemia, nos sentimos cansados y sin fuerza, otros síntomas más graves son las palpitaciones o las alteraciones de la tensión arterial y el descenso de la masa muscular.





Pero la naturaleza nos ofrece una gran variedad de alimentos y plantas ricos en hierro que ayudan a superar la anemia de forma natural. Si padecemos esta enfermedad debemos cuidar mucho la dieta e incorporar a ella, legumbres como las lentejas, verduras como las espinacas, frutos secos como las almendras y cereales integrales como la avena.



Asimismo puede recurrirse a “las algas, que son una fuente muy importante de gran variedad de vitaminas y minerales, en especial el alga espirulina, (Spirulina maxima, Spirulina platensis) es un alga con un alto porcentaje de proteína (65 a 70%), todos los aminoácidos esenciales y nueve no esenciales; minerales como potasio, calcio, zinc, magnesio, manganeso, selenio, hierro y fósforo; todas las vitaminas del complejo B, vitamina E, azúcares complejos, carotenoides, enzimas y ácidos grasos esenciales. Se recomienda en dietas restrictivas, anemias, dietas vegetarianas (por su contenido en B12), convalecencia, edad avanzada, niños,etc.


Otros productos naturales para estados carenciales de hierro son:




Ferrinat es un complemento alimenticio elaborado a base de plantas naturales, vitaminas, hierro y concentrados de frutas destinado a proporcionar la cantidad de hierro que el organismo necesita para la formación de glóbulos rojos y para facilitar la absorción intestinal de este mineral, confiriéndole mayor vitalidad.






ERGYFeRIL es una asociación de 8 vitaminas, 4 minerales y 3 plantas con propiedades complementarias de gran interés en estados de carencia o deficiencia de hierro.








Floravital le da el aporte complementario de hierro y vitaminas. Especial celíacos.


Recomendado para: épocas de decaimiento, falta de energía, astenia primaveral, etc; estimulación de la formación de glóbulos rojos; anemia ferropénica; compensación de las grandes pérdidas de hierro causadas por hemorragias, sangrado menstrual o pérdida sanguínea violenta; proporcionar hierro suficiente en momentos en los que las necesidades son particularmente elevadas; por ejemplo, durante el embarazo, la lactancia, dietas rigurosas, vegetarianismo, etc; excelente durante la convalecencia de enfermedades y como tonificador general; en la práctica deportiva, el aumento de eritrocitos contribuye a incrementar la respiración celular y el rendimiento físico.

dilluns, 26 d’agost del 2013

Suplementos Nutricionales


Cuando la dieta no es equilibrada, el sistema inmune se debilita y no responde tan rápida y eficazmente a las agresiones de virus y bacterias. En estas situaciones, cabe la posibilidad de recurrir a suplementos dietéticos teniendo en cuenta que al mismo tiempo se deben adquirir hábitos alimentarios más saludables.

Los suplementos naturales como la jalea real, el polen y la levadura de cerveza son ricos en nutrientes y no suponen ningún riesgo para la salud. Todo lo contrario: pueden proteger la flora intestinal, por ejemplo, con el consiguiente beneficio para las defensas, o incluso bajar los niveles de colesterol. Eso sí, que sean inocuos o que no desequilibren la dieta, salvo raras ocasiones, no quiere decir que puedan tomarse sin control y se recomienda hacer periodos de descanso.

Los siete magníficos

Los mejores aliados naturales para fortalecer un organismo y sentirse más vital son:


  •  Levadura de Cerveza. Es un hongo microscópico que se encuentra de forma natural en la piel de algunas frutas y en el mosto de la cerveza. Destaca por su riqueza en vitaminas del grupo B, sales minerales y proteínas. Contribuye a la salud del cabello, piel y uñas, tiene un efecto reconstituyente y, al regenerar la flora intestinal, aumenta las defensas del organismo. Está indicada tras un tratamiento con antibióticos.

  • Germen de trigo. Fuente natural de vitamina E, que previene el envejecimiento de las células, también contiene vitaminas del grupo B, ácidos grasos esenciales y minerales. Está indicado en caso de alguna carencia de nutrientes y en etapas como el embarazo o la adolescencia o en personas con infecciones crónicas.

  • Lecitina de soja. Es un potente antioxidante gracias al fósforo y a la vitamina E que contiene y que posee la capacidad de potenciar el sistema inmune.

  • Jalea real. Aporta vitaminas A,C,E y del grupo B, minerales, ácidos grasos insaturados, entre otros. Es tonificante, estimulante y reequilibra el sistema nervioso, así que es el complemento ideal en casos de estrés, debilidad y agotamiento. Por si fuera poco, también previene el envejecimiento prematuro, abre el apetito y refuerza el sistema inmunitario. Se recomienda en épocas de exámenes, a deportistas y en caso de anemia.

  • Própolis. Fabricado por las abejas, estas lo utilizan para recubrir las paredes de la colmena y mantenerla libre de bacterias. En el organismo humano, aumenta la resistencia frente a las infecciones, ya que es antivírico, antifúngico y antibacteriano. Resulta muy útil para prevenir y curar catarros y gripes.

  • Gingseng. La raíz de gingseng es una medicina empleada en China desde hace miles de años por sus numerosas propiedades, como la de fortalecer el sistema inmunitario. Si eres hipertenso o estas embarazada se debe consultar con un profesional.

  • Onagra. El aceite de onagra se extrae a partir del prensado en frío de las semillas de una planta llamada prímula. Favorece la resistencia de las defensas del organismo y disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades autoinmunes. 

Bibliografia: Libro Aumenta tus defensas.

dissabte, 10 d’agost del 2013

LA FALTA DE APETITO EN LOS MÁS PEQUEÑOS



Un motivo frecuente de preocupación para los padres es constatar que su hijo no tiene apetito: no come, come mal o come despacio. 

Las razones pueden ser muy variadas: hay niños muy movidos e inquietos que consideran la hora de la comida una pérdida de tiempo que les impide disfrutar de otras actividades que les gustan más. Otras veces, este trastorno está relacionado con los celos ocasionados por la llegada de un hermanito, o con situaciones conflictivas a nivel familiar o escolar. 
Sin embargo, en la mayoría de los casos, estos chicos no presentan problemas en el desarrollo, y la falta de apetito suele estar relacionada con malos hábitos alimenticios: comen a deshoras, consumen muchas bebidas gaseosas, chucherías, dulces... Si a esto le añadimos que, a veces, se cae en el error de darles lo que les gusta, se entra en un círculo vicioso del que es difícil salir. 
 


Para solucionar el problema, un verdadero reto, deben implicarse tanto los padres como el propio niño. Hay que tratar de restablecer el ritmo normal de hambre-saciedad, para lo cual le animarán a que practique ejercicio o uno de sus deportes preferidos, y determinarán horarios para las distintas comidas, así como los posibles menús. También deben esforzarse en presentar los platos de forma atractiva y vistosa para ayudarles a despertar su apetito. En estos casos, también contamos con la ayuda de plantas como la Genciana, la Angélica, el Jengibre o la Hierba Luisa, o suplementos como el Polen. 


A COMER! AYUDA PARA UNA DIGESTIÓN SALUDABLE


A comer! es uno de los nuevos jarabes para niños de Soria Natural.

Es un preparado elaborado con ingredientes naturales, plantas y concentrados de frutas, que va destinado a abrir el apetito de los más pequeños y ayudar a que tengan una digestión de los alimentos saludable.

Sus principales características:
- 100% Vegetal
- Sin azúcar
- De muy agradable sabor
- Formulados con concentrados de frutas, elementos nutricionales altamente digeribles y muy saludables para nuestros niñ@s.
- Contiene glicerina vegetal que aumenta la solubilidad de los principios activos de las plantas.



bibliografia: Soria natural

dimarts, 28 de maig del 2013

La enfermedad celíaca

La enfermedad celíaca es una intolerancia al gluten (complejo de proteínas contenidas en el trigo, centeno, avena, cebada y alimentos que contengan estos granos)  de carácter permanente que provoca, en individuos genéticamente predispuestos, una atrofia de las vellosidades del intestino delgado proximal (la parte del intestino más próxima al estómago) que afecta la capacidad de absorber los nutrientes de los alimentos.

La ingesta de gluten en personas celíacas, aunque sea en muy poca cantidad, provoca una reacción inmunitaria en el intestino delgado que causa una inflamación crónica que tiene como consecuencia la atrofia de las vellosidades intestinales, acompañada de síntomas que varían según los casos.
Las personas sanas tienen las paredes intestinales recubiertas de vellosidades y microvellosidades que tienen la función de aumentar la superficie de absorción de los nutrientes.

En las personas celíacas estas vellosidades desaparecen completamente, lo que daña la mucosa intestinal. Esta reducción de las vellosidades intestinales disminuye o impide la absorción de nutrientes, como por ejemplo proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y sales minerales, y causa desequilibrios nutricionales y desnutrición.



Se puede presentar por primera vez en la infancia (lo más común) o en la edad adulta.
Los médicos estiman que un 1 %  de la población tiene la enfermedad celíaca.
Incluso las personas que no tienen la enfermedad pueden tener reacciones del sistema inmune o intestinal hacia el gluten, y los médicos piensan que alrededor del 15 % de la población puede ser sensible a él.
El componente genético está demostrado por la recurrencia familiar de la enfermedad celíaca, aproximadamente diez veces más común entre familiares de primer grado respecto del resto de la población.


No es una alergia

La enfermedad celíaca no es una alergia. La respuesta alérgica se da cuando el sistema inmunológico del organismo produce anticuerpos contra una sustancia normalmente inofensiva, presente en la comida o el entorno, como si se tratarse de un patógeno. En el caso de la enfermedad celíaca, el gluten presente en los alimentos daña el revestimiento del intestino delgado, lo que a su vez impide que el organismo digiera y absorba apropiadamente los alimentos. El resultado es una malnutrición crónica, con una deficiencia de calorías y nutrientes esenciales, como proteínas, vitaminas y minerales.


Síntomas

Los síntomas clásicos de este trastorno están relacionados con la mala absorción de los alimentos que provocan irritabilidad, inapetencia, distensión y dolor abdominal, deposiciones frecuentes, malolientes, espumosas y voluminosas, a veces acompañadas de vómitos, retortijones intestinales, hinchazón abdominal y malnutrición, causando pérdida de peso en personas adultas, inhibición del crecimiento en niños y problemas óseos. 

Con frecuencia se desarrolla deficiencia de ciertos nutrientes, principalmente vitaminas y sales minerales como por ejemplo la falta de vitamina A (xeroftalmia), D (Raquitismo), K (trastornos de la coagulación), de hierro (Anemia), de calcio, entre otras manifestaciones.

Aunque no se conoce la relación, se asocia frecuentemente la intolerancia al gluten con la dermatitis herpetiforme.






Diagnóstico

Actualmente no existe un examen médico para reconocer la intolerancia al gluten, pero puedes realizar varios pasos para reconocer la intolerancia al gluten de tu cuerpo y empezar el camino hacia un futuro más saludable.

 En general, basta hacer un análisis de sangre específica para tener un primer diagnóstico de la intolerancia al gluten. Pero para confirmar el diagnóstico es necesario efectuar una endoscopia y una biopsia intestinal, es decir, la extracción de un fragmento del tejido, sometido a examen histológico, que permita determinar la atrofia eventual de las vellosidades intestinales.

Dado que los síntomas son variados y no específicos, es posible que en muchas personas la intolerancia al gluten no haya sido diagnosticada. En ocasiones, se diagnostica en etapas avanzadas de la vida.

Debería desaconsejarse el autodiagnóstico; la adopción de una dieta sin gluten "por si acaso", sin asistencia profesional, puede llevar a una alimentación desequilibrada e inapropiada, con más inconvenientes que ventajas.

Aún no se sabe por qué algunas personas desarrollan esta enfermedad, aunque parece tener un componente hereditario. En la actualidad, la única medida preventiva recomendada es evitar introducir alimentos con trigo en la dieta de los bebés hasta los seis meses de edad.




Tratamiento: Una dieta sin gluten

Cuando las personas con enfermedad celíaca siguen una dieta sin gluten, el revestimiento intestinal se repara progresivamente y vuelve a funcionar con normalidad. A muchas personas les cambia la vida a medida que el organismo se recupera y los síntomas desaparecen.

El gluten se encuentra en los granos de trigo, centeno, cebada y avena, utilizados en la fabricación de muchos alimentos cotidianos como el pan, los cereales de desayuno, la pasta, las pizzas, las masas, los pasteles y las galletas. Sin embargo, no siempre es tan sencillo, ya que los cereales que contienen gluten también se utilizan como ingredientes en rebozados, salsas y algunos productos cárnicos, como salchichas y hamburguesas. El arroz, las patatas y el maíz no contienen gluten. Actualmente existen también muchos productos especiales sin gluten para quienes padecen este trastorno.


Seguir una dieta sin gluten puede quitar tiempo y parecer complicado. Sin embargo, una vez diagnosticada la enfermedad celíaca, los pacientes disponen de varios tipos de asistencia y ayuda. Un nutricionista cualificado les puede ayudar a elegir los alimentos más apropiados y a organizar una dieta equilibrada y sabrosa que se adapte al estilo de vida de la persona. También existen listas que contienen información actualizada sobre los productos elaborados que no contienen gluten y pueden incluirse en la dieta sin problemas.



Beneficios de la dieta sin gluten

 En el individuo con síntomas típicos, los efectos del tratamiento son rápidos, en pocos días se nota una mejora en la apetencia y el estado de ánimo, y progresivamente desaparecen los síntomas como la diarrea y el estreñimiento, y en los niños se retoma el crecimiento.
También las alteraciones metabólicas, como la mineralización ósea reducida o la anemia por falta de hierro, se van normalizando, aunque en estos casos la recuperación es un poco más lenta.


Complicaciones si no se hace la dieta sin gluten

No seguir una dieta sin gluten puede tener consecuencias graves como por ejemplo:
Osteoporosis (deficiencia de calcio)
Anemia (deficiencia de hierro)
Enfermedades autoinmunes asociadas (diabetes, tiroides…)

Neoplasias intestinales y extraintestinales (cánceres intestinales o extraintestinales)